Sociedad Bastiat

lunes, diciembre 05, 2005

Venezuela a Pique

En 1959 cayó la República de Cuba en manos de los terroristas totalitarios, donde se encuentra aun. Nadie la salvó. Se levantó después una serie de guerrillas en varios paises de América, pero en ninguno se pudo permanecer el comunismo por mucho tiempo. Mas ahora vemos el pleno éxito de un nuevo retoño marxista en Venezuela, pais rico en recursos, que a los guerrilleros, narcotraficantes, terroristas de América y del mundo les provee de todo en la guerra contra los pueblos democráticos.

La situación es lamentable, patética, condenable, y repugnante: Los organismos internacionales y los gobiernos de paises alegadamente democráticos miran con los brazos cruzados, como si el problema fuera de otros, mientras el régimen castrista en Caracas, o sea el desgobierno del creciente totalitarismo de Hugo Chavez, sigue aboliendo los derechos de los venezolanos y destrozando las instituciones republicanas de un pais de tradiciones indisputablemente democráticas.

Cincuenta y algunos años después de su inicio la ONU se ha mostrado incapaz de llevar a cabo los propósitos por los que fue fundada. Cundido de corrupción y apatía, la ONU ha sido un fracaso total, el que solo sigue existiendo para conveniencia de sus funcionarios.
De modo que, ya que se sabe esto con toda claridad, los que llevarán la culpa por no ofrecerles la mano fraternal de rescate del abismo comunista son los mismos que se jactan de ser tan gran defensores de los derechos humanos, los alegados gobiernos democráticos que entienden lo que es el horror de caer bajo el yugo totalitario, mas se quedan inertes en lo que el hemisferio occidental se traga por la maquinaria castro-chavista.

No hay salvación que se pueda esperar de la ONU, ni de la OEA. Los venezolanos están siendo sistemáticamente reprimidos por extraordinarios peritos en el campo del totalitarismo, por sistemas probados y perfeccionados durante décadas de dictaduras que pretenden borrar cualquier vestigio de decensia de la humanidad. Y la ONU, y la OEA, y la Unión Europea, y los Estados Unidos, y el mundo entero se ha quedado paralizados ante el desplome de la civilización occidental, como si no les estuviera pasando a ellos también. La Declaración Universal de los Derechos Humanos se ha convertido en un documentucho de poco interés para los mismos cuyo cargo abarca el defender y promover los derechos.

Despierten del estupor moral y dense cuenta que el enemigo de Venezuela y de Cuba es el gran enemigo a la puerta de todos. Hace poco, nadie pudiera haber creído que Venezuela estuviera encarando una dictadura totalitaria como la del régimen de Castro en Cuba. Ahora está claro que el régimen de Castro y el de Chavez son uno mismo. Hay un solo ejercito para los dos paises, ya que soldados cubanos sojuzgan la población de Venezuela, y tropas venezolanas ayudan a hacer lo mismo en Cuba. Chavez envía inmensa ayuda económica a Castro, manteniendo vivo el régimen de Cuba. Y en ambos paises terroristras internacionales hallan refugio, apoyo, y entrenamiento. No se equivoquen.

Toda América está en peligro como nunca antes. No es hora para dialogar con los que quieren destruirnos. Es hora de limpiar a América, una vez para todas, de la creciente amenaza mortal que representa la unión de Hugo Chavez con Fidel Castro y los movimientos antidemocráticos por toda América.

El proceso de la votación de Venezuela ha sido tan manipulada y abusada que no le han quedado dudas a ningúno en cuanto a lo corrupto del sistema y lo inútil de utilizarlo para resolver la crisis nacional. El voto no cuenta en Venezuela, tal como no cuenta en Cuba. El votar solo funciona en un pais donde se respete la voluntad de los votantes y no se les robe el voto por medio de una y otra maniobra del sistema.

Y ya que tan exitoso ha salido el nuevo manipulador de los votos, mascota imbécil del Tirano de Cuba, que socialistas através de Latino América van a tratar de imitar su ejemplo, ya que nadie ha hecho nada para detener o corregir la situación. Estamos viendo el comienzo de una nueva época de surgimiento de dictaduras, provocado por la falta de indignación del mundo ante la derrota de la democracia venezolana.

Despierten, porque los totalitarios no se desaparecieron con la caída del muro de Berlin, y la Guerra Fría nunca se acabó. Venezuela va a pique, y América la sigue.

David L. Rosenthal