Sociedad Bastiat

jueves, noviembre 22, 2018

Día de Acción de Gracias: Oda a la propiedad privada

22 noviembre 2018

Día de Acción de Gracias: Oda a la propiedad privada


 Por Ricardo Calvo MD  PhD
Hoy se conmemora en los Estados Unidos el Día de Dar Gracias (DGG).
En esta fiesta se recuerdan los festejos que el 9 de Agosto del año 1623 llevaron a cabo los colonizadores para celebrar y dar gracias por los logros alcanzados después haber llegado dos años antes procedentes de Holanda e Inglaterra en la nave Mayflower a las costas del oeste de Cabo Cod en lo que es hoy el territorio del estado de Massachusetts.
Pero de manera oficial y a nivel nacional nunca se celebró hasta después de la Guerra de Independencia norteamericana cuando G. Washington lo estableció el 26 de noviembre de 1789. 
Más tarde y por orden de Lincoln y de F.D. Rooselvet el DDG se reasignó a diferentes jueves en Noviembre. Finalmente y a partir de 1941 quedó establecido por el Congreso de los EE.UU. el 4º jueves del undécimo mes.
Estas relocalizaciones del DDG muestran que no tiene reconocimiento religioso aunque así aparezca ya que Lincoln le impartió cierto sabor místico cuando en 1863 dijo que este era un día dedicado a “dar gracias, elogiar y alabar a nuestro Padre benefactor quien mora en los cielos”.
Por lo tanto, la creencia general actual es que el DDG es la conmemoración del éxito que tuvieron los nuevos emigrantes en la agricultura después de haber aprendido de los indios nativos a cultivar el maíz y siguiendo su ejemplo damos gracias hoy en ese día al Ser Supremo por todos los beneficios materiales y espirituales de que disfrutamos.
Pero detrás de esta historia simplista se encierra otra realidad que expone el fracaso del socialismo voluntario y el éxito de la propiedad privada.
A principios del siglo XVII (1609) una secta puritana de los Cristianos Protestantes en Inglaterra se separaron de la Iglesia Anglicana y partieron hacia Holanda donde por 11 años disfrutaron de libertades religiosas ausentes en el resto de Europa estableciéndose en la ciudad de Leyden en la zona sur de ese país.
Sin embargo, debido a las hostilidades con España y el deseo de estos puritanos de partir de Holanda decidieron marcharse hacia ese continente nuevo y vasto en las Américas donde podrían “propagar el evangelio del Reino de Cristo”.
Los colonizadores sabían que otros como ellos en años anteriores y con fines similares habían tenido grandes dificultades en iniciar y mantener colonias tales como Jamestown en el estado de Virginia.
Por lo tanto, negociar el apoyo y préstamos de inversionistas ingleses para financiar esta empresa era algo difícil ya que se veían como iniciativas costosas y de gran riesgo económico.
Firmes en sus propósitos, los futuros colonizadores enviaron a dos emisarios a Inglaterra a negociar con un grupo de unos 50 inversionistas dirigidos por Tomas Weston. Estos emisarios Carver y Cushman fueron instruidos a no excederse en las concesiones que tendrían que otorgar a los inversionistas ingleses y que no incluyeran como pago del préstamo la “½ de sus casas y tierras en el Nuevo Continente”.
Sin embargo, Carver y Cushman establecieron un contrato donde precisamente estos eran los términos a cumplir después de 7 años en tierras de la América del Norte.
Los acreedores del financiamiento insistieron que al establecerse en el Nuevo Mundo todas las riquezas que lograran serían producidas y disfrutadas como comunidad para beneficio de ellos y de los colonizadores.
Los futuros emigrantes aceptaron los términos comunitarios a regañadientes pero sin dejar que se convirtiera en obstáculo después que el representante Cushman insistiera “que no se preocuparan de las disposiciones con respecto a sus propiedades en la colonia”.
Esto nos aclara otra creencia errónea con respecto al DDG que sostiene que los colonizadores llegados en el Mayflower se establecieron basados en el disfrute común de sus futuras propiedades para emular a los cristianos de los primeros siglos cuando en realidad no era más que una imposición por parte de los que habían sufragado los gastos del viaje y que ellos habían aceptado voluntariamente.
Esta conformidad fue expresada en el pacto firmado todavía a bordo del Mayflower el día 21 de Diciembre de 1920 antes de desembarcar en las costas de América.
Para el 25 de Diciembre ya habían comenzado a construir la primera casa para uso comunitario. A los 4 meses cuando el Mayflower regresa a Inglaterra ya habían fallecido la ½ de los colonizadores incluyendo el primer gobernador.
El segundo gobernador elegido William Bradford permaneció en tal puesto por varios años y más tarde en su vida escribió un libro titulado “En la Plantación Plymouth” (“On the Plymouth Plantation”) donde dejó plasmado en gran detalle la historia de esta epopeya.
Los primeros inviernos fueron inclementes y las cosechas de 1621 y de 1622 fueron pobres y solo sirvieron para satisfacer las necesidades alimenticias más básicas por pocos períodos de tiempo.
Durante estos dos primeros años en estas nuevas tierras los colonizadores habían estado organizados bajo el sistema comunitario en el cual “todos los beneficios obtenidos por trueque, pesca, agricultura, etc. debían ser considerados como bienes comunes y cada miembro podía disponer de ese fondo común para satisfacer sus necesidades materiales” de acuerdo a lo que nos cuenta Bradford.
No hay duda que este tipo de organización social y económica de los primeros colonizadores de Massachusetts tiene características muy similares a los principios enunciados por los autores del Manifiesto Comunista mucho más tarde en el siglo XIX.
Bradford también nos describe en su libro que durante 1621 y 1622 “los hombres jóvenes que mejor podían hacer frente a las tareas más arduas se quejaban que el fruto de sus labores eran concedidos y distribuidos entre las esposas e hijos de otros de más edad y de menos capacidad laborar”.
Y continúa: “los individuos recibían las mismas raciones de comida sin relación a su nivel de producción y a ningún residente se le permitía que cultivara sus propios alimentos” añadiendo que “el sistema imperante durante 1621 y 1622 daba origen a confusión y malestar retardando las posibilidades de emplear apropiadamente los recursos que hubieran beneficiado a cada uno de los miembros”.
En su libro el gobernador llego a comentar que: “el sistema económico imperante era una maldición” dentro del cual “ hasta los miembros más comedidos de la colonia llegaron a sentir falta de respeto por los demás y en general permeaba una atmósfera de injusticia y de esclavitud”.
En más detalle Bradford nos reporta que: “los colonizadores dedicaban más tiempo a robar comida que a cultivar la tierra creando una atmósfera de confusión, descontento y animosidad”.
Aquellos familiarizados con las condiciones dentro de la Isla de Cuba después de 46 años de socialismo pueden atestiguar a estas condiciones excepto que en el argot cubano actual el gobernador tendría que decir que los cubanos dedican más tiempo a “resolver” que a producir ya que el vocablo robar o pedir prestado permanentemente no tiene sentido donde nada es de nadie, todo es de todos y trabajar no es “rentable”..
Hay que puntualizar que el descontento descrito por Bradford no es debido a los pagos que había que enviar a los inversionistas ingleses en Londres sino a las desigualdades en los beneficios con que eran retribuidos por sus esfuerzos los miembros de la colonia incipiente.
Pero algo sorprendente sucede en 1623. A partir de ese año las cosechas fueron esplendidas y son la razón por la que los colonizadores celebraron la nueva buena y dieron gracias por sus logros el 9 de Agosto del mismo año instituyendo informalmente el DDG. “Ninguna necesidad o hambre ha subsistido en la colonia desde el cambio” dejo el Gobernador establecido en su libro.
Y entonces las preguntas que debe tener el lector son: ¿Qué sucedió en 1623 que produjo tal cambio radical? y ¿Existe una explicación racional de esta transformación en la situación material de la colonia de una año para otro?
Dejemos que Bradford nos conteste estas indagaciones con palabras que debían repetirse cada DDG en los senos de las familias hoy en día al reunirse para compartir la cena tradicional de tal día.
“Empezamos a pensar y considerar cómo podríamos obtener una cosecha mejor y no tener que languidecer en miseria. Después de un debate largo y extenso los miembros de la comunidad decidieron que cada familia y/o persona decidiría cuanto cosechar de una manera independiente. Y…a cada familia se le adjudicó una parcela de tierra proporcional al número que la constituía”.
Bradford continua su explicación: “Esta medida tuvo un éxito magnifico. Convirtió a cada miembro de la colonia en una fuerza productora y en 1623 se obtuvo mucho mas maíz que se hubiese obtenido anteriormente librándose el Gobernador de grandes problemas”.
El convertir a cada familia en dueño único e independiente de una parcela de tierra para que la administraran de acuerdo a sus intereses produjo según Bradford: “que la mujeres acudieran voluntariamente a ocuparse de sus tierras y llevasen con ellas a sus pequeños quienes antes bajo el sistema comunitario alegaban que no poseían las fuerzas o destrezas para tales tareas y el obligarlas entonces hubiera sido interpretado como tiránico y opresivo”.
El milagro que había transformado a esta colonia totalmente aislada en las costas de Massachusetts no era otro que la institución de la propiedad privada.
Bradford nos relata; “Ahora la cosecha ha terminado (1623) y en vez de hambre Dios nos ha otorgado abundancia… y en lo que se refiere a grandes necesidades o hambre no han existido desde ese día”.
¿Habrá jugado algún papel el Gobernador Bradford en la institución de la propiedad privada en la colonia de Plymouth?
En 1657 Bradford falleció y entre sus pertenencias se encontraron unos libros escritos por Bodin titulados “Seis libros de la Republica” escritos en 1576.
En esos libros Bodin (1529-1596), quien había sido abogado, economista e historiador en Francia, expresa que la existencia y seguridad de la propiedad privada es la base de la integridad de la familia y defiende tal idea por estar basada en la ley natural y sancionada por el mandato conocido como el X mandamiento de la ley de Dios.
En esos mismos libros Bodin expresa que: “Gobiernos tiránicos son aquellos donde la propiedad privada y las libertades pueden ser atropelladas. Un gobierno legitimo es aquel donde los gobernantes las respetan”.
No hay duda que Bradford tenía conocimiento de las enseñanzas de Bodin y posiblemente influyo grandemente para fomentar la idea de la propiedad privada en la nueva colonia.
En el Día de Dar Gracias recordemos que le debemos grandemente a los colonizadores y a sus líderes de Plymouth. La abundancia material que ha existido y que disfrutamos en los EEUU no fue creada por sacrificios en nombre del “bien común” sino por la suma de la capacidad productora muy propia de cada uno de los seres libres en la búsqueda y realización de sus sueños e ilusiones.
Los errores y tribulaciones de aquellos años fueron los pilares que sentaron la razón de ser del desarrollo económico y la libertad política que han disfrutado los ciudadanos de los EEUU: la propiedad privada y la libre empresa.
Estas y no otras han engendrado libertades, riquezas y prosperidad desde entonces. Por esto y en el Día de Dar Gracias debemos estar agradecidos al Todopoderoso.
Lea otros artículo del Dr. Calvo visitando el sitio web de la Revista Guaracabuya en www.amigospais-guaracabuya.org  
 

martes, junio 19, 2018

Hey Millennials: Here’s the Truth About Socialism, Kim Jong-un, and Nicolás Maduro


Lawrence McQuillan  •  Thursday June 14, 2018  

http://blog.independent.org/wp-content/uploads/2018/03/15382203_ML.jpg
A recent story in the New York Times discussed the increasing willingness of political candidates in the United States to run as socialists. Times reporter Farah Stockman wrote that the Democratic Socialists of America (DSA) is surging, even in conservative-leaning states. “Since November 2016, DSA’s membership has increased from about 5,000 to 35,000 nationwide,” Stockman wrote. “The number of local groups has grown from 40 to 181, including 10 in Texas. Houston’s once-dormant chapter now has nearly 300 members.”
Franklin Bynum, a 34-year-old attorney, avowed socialist, and DSA member, won the Democratic nomination for criminal court judge in Houston. At least 16 other socialists appeared on the ballot in primary races across Texas.
Many of the candidates and much of the support come from millennials, the largest generation of Americans in history. In part, millennials’ attraction to socialism can be traced back to Occupy Wall Street and the 2016 presidential campaign of Senator Bernie Sanders, a self-described socialist. These well-publicized movements emphasized inequalities in income, access to capital, criminal justice, healthcare, childcare, access to education, and housing affordability. Amy Zachmeyer, a 34-year-old union organizer who helped restart the Houston DSA chapter said that socialism “resonates with millennials who are making less money than their parents did, are less able to buy a home, and drowning in student debt.” Millennials’ attraction to socialism is reflected in surveys.
A 2016 survey of 18- to 29-year-olds by Harvard’s Institute of Politics found that 16 percent self-identified as socialists, while 33 percent supported socialism.
Only 42 percent supported capitalism, while 51 percent did not.
Another survey in 2017 found that 51 percent of millennials identified socialism or communism as their favored socioeconomic system. Only 42 percent favored capitalism.
·       Jorge Roman-Romero, 24, who leads a new DSA chapter in Tulsa, Oklahoma, said, “It’s not a liability to say that anymore,” referring to calling oneself a socialist candidate.
For example, DSA chapters should read “Can There Be an ‘After Socialism’?” by University of Pennsylvania history professor Alan Charles Kors, which tells the story of socialism that Bernie Sanders and the Democratic Socialists of America won’t tell and that millennials don’t hear. Here is an extended excerpt:
“” The goal of socialism was to reap the cultural, scientific, creative, and communal rewards of abolishing private property and free markets, and to end human tyranny. Using the command of the state, Communism sought to create this socialist society. What in fact occurred was the achievement of power by a group of inhumane despots: Lenin, Stalin, Mao Tse-tung, Kim Il Sung, Ho Chi Minh, Pol Pot, Castro, Mengistu, Ceausescu, Hoxha, and so on, and so on . . .
No cause, ever, in the history of all mankind, has produced more cold-blooded tyrants, more slaughtered innocents, and more orphans than socialism with power. It surpassed, exponentially, all other systems of production in turning out the dead. The bodies are all around us. And here is the problem: No one talks about them. No one honors them. No one does penance for them. No one has committed suicide for having been an apologist for those who did this to them. No one pays for them. No one is hunted down to account for them. It is exactly what Solzhenitsyn foresaw in said: “Socialism has a lot of different messages to different people. I think the issue of socialist ideology and what that meant or means is not terribly important.” Perhaps it’s not important to Sanders, but it was to the tens of millions of people who died at the hands of socialists or who currently toil under such regimes in Kim Jong-un’s North Korea and Nicolás Maduro’s Venezuela.””
·       A 2014 United Nations report on North Korea listed the conditions that ordinary citizens face in North Korea: “extermination, murder, enslavement, torture, imprisonment, rape, forced abortions and other sexual violence, persecution on political, religious, racial, and gender grounds, the forcible transfer of populations, the enforced disappearance of persons and the inhumane act of knowingly causing prolonged starvation” (p. 14). Two million to three million people are believed to have starved to death in North Korea in the 1990s, including “deliberate starvation” of political prisoners.
·       Venezuela’s government has practiced socialism since 1998. The result is an annual inflation rate today of 9,000 percent, an economy that shrinks 15 percent annually, empty shelves, crushing poverty, a fleeing population (10 percent of the population has emigrated), 12 percent of children under five suffer from malnutrition and a socialist president who prohibits outside aid, even from the Vatican.
So millennials, this is what socialism looks like in practice and where concentrated government power inevitably leads.
As the old adage warns: A government powerful enough to give you everything you want is powerful enough to take away everything you have. That includes life itself.! !
Rather than being a Utopia, socialism and communism in practice create a hell on earth.
***
Lawrence J. McQuillan is a Senior Fellow and Director of the Center on Entrepreneurial Innovation at the Independent Institute. He is the author of the book California Dreaming: Lessons on How to Resolve America’s Public Pension Crisis.
 

sábado, junio 09, 2018

Why did Senator Flake (R-AZ) visit Cuba ?


viernes, mayo 11, 2018

The 17th Amendment





 The United States Senate
The 17th Amendment
A Study of the US Senate

Jorge Maspons
5/1/2018


A review of the origins of the United States Senate, why it was created and the change to the way it is elected today.




The 17th Amendment and Impeachment
The Senate of the United States shall be composed of two Senators from each State [chosen by the legislature thereof’ for six Years and each Senator shall have one Vote. (Article I, Section 3 US Constitution)
Note from Jorge: This is not about politics, it is about our Constitution and I hope it will be educational for some who read for the first time something about the Constitution.
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 Many regretted the political nature of this process of "impeachment" or as I rather call it in Spanish "Imputation of charges" but that is precisely what the framers of the American Constitution had in mind when they formed and sent this document to the various States for ratification.  For them, the signers, "impeachment" was a political remedy to remove a President (and also federal judges) without shedding blood and in an orderly fashion.
   This procedure originates in the House of Representatives and then goes to the Senate which is the jury.  The judge for the trial is the Chief Justice of the Supreme Court
   The Senate that the Founders had in mind was very different than the one presiding it over the trial of President Clinton. Here is what the Constitution says about the Senate, "the Senate of the United States shall be composed of two senators from each State. [chosen by the legislature thereof] for six years and each Senator shall have one vote." Article I, section 3 of the Constitution of the United States.
{Note: Two presidents have been impeached since ratification of the Constitution, first was Andrew Johnson and second was William J. Clinton.  Both were impeached but neither one convicted by the Senate}
   Most of the citizens, who have never studied the Constitution, believe that the Senate has always been elected by a direct vote of the people.  
    It may be very possible that comrade Clinton saved himself by the 17th Amendment to the Constitution, an amendment that was never mentioned during the debates in this process of "Impeachment." This amendment passed and ratified in 1913 changed the way by which senators are c hosen and it gave us the system we know and use today, i.e., in which federal Senators are chosen by a direct vote of the people instead of voting as it was originally designed, that is, by the Governments of the various States.
   Antidemocratic, someone may say? Let us see. Each State Government lawmakers were and are directly elected by the people, so the federal Senators also were chosen, although indirectly, by the people. But what is more important, this indirect system of choosing senators served as a very important political process.
   The framers of the Constitution during the convening of 1787 saw the necessity of placing a balance between the national Government in Washington and the sovereignty of the individual States. They divided the Congress into two houses based on two theories of representation: the House of Representatives to the people and the Senate to States collectively. For the House of Representatives or the "House of the People" the natural electorate were the people itself electing the representatives directly. For the Senate, however, the natural electorate was the Government in different States and the legislatures that each State had.  Senators were then selected and sent to Washington by the State Governments for representation of the entire population of each State respectively.
   Many issues in the Government would have constitutional sense if we remember the missions of each of the Houses that make up the Congress of the United States. For example: bills requiring tax originate in the House of Representatives because the Constitution-makers believed that the people could not be force to pay taxes except on their own initiative.
   The Constitution requires, however, ratification by the Senate, not the House of Representatives of the treaties so that they are valid.  Why?  Treaties committed both, the federal Government in Washington and the Governments of the States, so that those who represent the States should have the power to express themselves on the matter.
   Why are the House of Representatives, [the Prosecutor], the Senate [jury] and the Supreme Court Chief Justice [judge] involved in the trial of an "impeachment"? The framers of the Constitution reasoned that the people was more prone to get angry for an outrageous President and without shame, while the Governments of the various States seem to be more inclined to use care and firmness in judging the evidence. This also avoids the rampant process of the masses that happened in the days of the Wild West, hanging anyone without the benefit of a trial or judicial process.
   The 17th Amendment altered that delicate balance unfortunately resulting in the Senators becoming political sales always looking for the popular vote - in the same way that representatives do. The Senate became another House of Representatives.
    Since the year 1913 States, as entities, have not had anyone representing them in Congress, and this may be the reason why almost all States hire paid individuals to do politics in Washington, referred to or called "lobbyists" and established in offices near Capitol Hill. It can also be the reason that the federal Government has increased in size exponentially since then.
   In what regards this process of "Impeachment" the 17th Amendment removes the model or form through which the representatives of the people accuse and judge? It is now simply a group of politicians who are sensitive to the surveys leading lobbyists and to groups with similar sentiments to see where the wind blows.
   A Senate accountable to State legislators and less sensitive to public opinion would have more freedom to consider the evidence of the case on its merits. So therefore if you convict the President, although this decision was not popular with the voters or electors, each Senator could explain and defend your vote more easily to a small Assembly of lawmakers than before a vociferous mass of people.
   Prior to the adoption of the 17th Amendment, the outcome of this trial could have been different. When we changed the structure of our national Government, it also changed our destiny.
   In 1913 the 17th Amendment was ratified with the intention to change our destiny for the well-being of the country. This does not seem that it has been the result.  Now, States may not exercise sound power about senators, and also representatives and is one of the true causes of the conditions chaotic under which we find our nation today.
   If the 17th Amendment could be abolished and possibly again elect Senators through the legislatures of each State, more time and energy could be used in choosing good representative and state senators, who at the same time nominate and appoint the best Federal senators and remove or dismiss the bad guys.
   It should seem clear that the representation of the States in the Senate is the anchor that assures us a representative and Republican form of Government.
   The words of Benjamin Franklin keep coming back to me.  At the conclusion of the Constitutional Convention it is reported that as Franklin was stepping out of the Pennsylvania State House a lady confronted Franklin asking him, “Dr.  Franklin, what have you given us? And Franklin replying said, “Madam, we have given you a Republic” and added, -if you can keep it.  [3*]
   Benjamin Franklin’s fears are becoming a reality
Jorge Maspons
New Orleans, LA
May 2018
Recommended reading
1.      The Heritage Guide to the CONSTITUTION.  (Regnery Publishing.  Washington, DC)
2.      We Holds These Truths (Former Congressman Larry McDonald)
3.      Quotation by Benjamin Franklin: Outside Independence Hall when the Constitutional Convention of 1787 ended, Mrs. Powell of Philadelphia asked Benjamin Franklin, 'Well, Doctor, what have we got, a republic or a monarchy?' With no hesitation whatsoever, Franklin responded, 'A republic, if you can keep it.'





domingo, enero 07, 2018

communist Cuba in search for money


viernes, noviembre 17, 2017

Socialismo: El fracaso que triunfa

Socialismo: El fracaso que triunfa

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Por Ricardo E. Calvo MD PhD
Mucho se ha escrito acerca del socialismo. El socialismo es una de las ideas más populares que se hayan propuesto.
Como socialismo se ha considerado el control centralizado de poseer o disponer de los medios de producción por organismos estatales. En el Siglo XXI algunos autores han extendido la idea del socialismo a comprender todo sistema de agresión institucional al libre ejercicio de la función empresarial.
Es difícil dar con una creencia que haya moldeado tan profundamente el pensamiento político y económico mundial en el siglo XX. Basta considerar que la religión musulmana contó en un momento con un 20% de la humanidad y al cristianismo le llevó unos 300 años evangelizar al 10% del mundo mientras que en solo 150 años el socialismo (y sus variantes) era parte de la vida de un 60% de los habitantes del globo.
Para muchos que lidian con ideas y pensamientos políticos el socialismo sigue constituyendo una idea atractiva, romántica y hasta cierto punto seductora.
El socialismo promete a las masas el cielo en la tierra, poder navegar por el mar de la felicidad sin dejar de humillar a aquellos que han sobresalido por sus cualidades, inteligencia y trabajo fructífero.
A pesar de los repetidos fracasos históricos logrados por la doctrina socialista estos no dejan de ser un incentivo convincente para su rechazo total por parte de los pueblos sobre todo en América Latina, Africa y Asia aun después del ejemplo sufrido por Europa Oriental durante varias décadas y visto claramente hace ya unos 19 años.
Debemos indagar si el fracaso económico, político y social del socialismo se ha manifestado solamente en las regiones, sociedades y/o países donde se ha impuesto por la fuerza y bajo la hegemonía del Estado generalmente dirigida por partidos políticos únicos.
Por lo tanto, nos planteamos el siguiente interrogante: ¿Han existido ocasiones cuando y donde el socialismo se convirtió en el sistema por el que se gobernaron VOLUNTARIAMENTE cierto número de personas o comunidades?
Al ser positiva la respuesta, abordaremos ciertos aspectos de estas experiencias históricas e indagaremos cuáles fueron las raíces de tales experimentos sociales, sus desenvolvimientos y sus recuentos con el fin de observar en el “laboratorio humano espontaneo” la prognosis que conlleva todo sistema socialista.
Desde finales del siglo XVII hasta casi nuestros días podemos enumerar cuatro ocasiones en que el socialismo voluntario surge, se desarrolla y se auto desploma por la libre decisión de los participes sin ninguna intervención directa o forzosa por parte del Estado.
Colonizadores americanos del “Mayflower”
Comencemos nuestro recuento con el viaje de los colonizadores de Nueva Inglaterra (Plymouth) llegados procedentes de los Países Bajos en 1620. Estos habían logrado obtener el apoyo y prestamos de inversionistas ingleses para financiar el inicio de una colonia en el nuevo continente.
Los acreedores del financiamiento insistieron que al establecerse en el Nuevo Mundo todas las riquezas que lograran fuesen producidas y disfrutadas como comunidad para el beneficio de ellos y de los colonizadores.
Esta conformidad fue expresada en el pacto firmado todavía abordo de la nave “Mayflower” que los había traído a las costas de la futura Nueva Inglaterra el 21 de diciembre de 1620, antes de echar pie en tierra. 
Gran parte de la epopeya de los primeros tiempos de estos colonizadores ha quedado plasmada en el libro “En la Plantación Plymouth” escrito por el segundo gobernador de la colonia William Bradford.
Los primeros inviernos fueron inclementes y las cosechas de 1621 y 1622 fueron pobres y solo sirvieron para satisfacer las necesidades alimenticias más básicas por pocos periodos de tiempo.
Durante estos dos primeros años los colonizadores habían estado organizados bajo el sistema comunitario en el cual “todos los beneficios obtenidos por trueque, pesca, agricultura, etc., debían ser considerados como bienes comunes y cada miembro podía disponer de ese fondo común para satisfacer sus necesidades material” de acuerdo a los relatos de W. Bradford.
Bradford también nos describe en su libro que durante los años 1621 y 1622 “los hombres jóvenes que podían hacer frente a las tareas más arduas se quejaban que el fruto de sus labores eran concedidos y distribuidos entre las esposas y e hijos de otros de más edad y de menor capacidad laborar”.
Y continua: “los individuos reciben las mismas raciones de comida sin relación a su nivel de producción y a ningún residente se le permite que cultive sus propios alimentos” añadiendo que el “sistema imperante durante 1621 y 1622 daba origen a confusión y malestar retardando las posibilidades de emplear debidamente los recursos que hubieran beneficiado a cada uno de los miembros”.
En su libro el gobernador llega a comentar que: “el sistema económico imperante era una maldición” dentro del cual “hasta los miembros más comedidos de la colonia llegaron a sentir falta de respeto por los demás y en general permeaba una atmosfera de injusticia y de esclavitud”.
En más detalle Bradford reporta que “los colonizadores dedicaban más tiempo a robar comida…” (“resolver” en el argot popular dentro de la Cuba actual) “…que a cultivar la tierra”, lo que provocó que los colonizadores se sintieran descontentos y con animosidad entre ellos mismos.
Hay que puntualizar que el malestar descrito por Bradford se debía a los pagos que había que enviar a los inversionistas ingleses en Londres, sino a las desigualdades en los beneficios con que eran retribuidos por sus esfuerzos los miembros de la colonia incipiente.
Pero algo sorprendente sucedió en 1623. A partir de ese año las cosechas fueron esplendidas y es la razón por lo que los colonizadores celebraron la nueva buena y dieron gracias por sus logros el 9 de Agosto de ese año instituyendo informalmente el Día de Dar Gracias que todavía se conmemora en los Estados Unidos a finales de noviembre.
¿Qué medida fue adoptada por la comunidad que logró transformar radicalmente la situación material de la colonia de una año para otro?
Permitamos que Bradford nos conteste estas indagaciones con las siguientes palabras:
“Empezamos a pensar y considerar cómo podríamos obtener una cosecha mayor y no tener que languidecer en la miseria…después de un debate largo y extenso los miembros de la comunidad decidieron que cada familia y/o persona acordaría cuánto cosechar de una manera independiente y a cada familia se le adjudicó una parcela de tierra proporcional al número que la constituía”.
Bradford continua su explicación: “esta medida tuvo un éxito magnifico y convirtió a cada miembro de la colonia en una fuerza productora y en 1623 se obtuvo mucho más grano que el que se había obtenido anteriormente librándose el gobernador de grandes problemas”.
Y añade: “las mujeres acudieron voluntariamente a ocuparse de sus tierras y llevaban con ellas a sus pequeños quienes antes, bajo el sistema comunitario, alegaban que no poseían las fuerzas o destrezas para tales tareas y el obligarlas entonces hubiera sido interpretado como tiránico y opresivo”.
“Ahora la cosecha ha terminado (1623) y en vez de hambre Dios nos ha otorgado abundancia…y en lo que se refiere a grandes necesidades o hambre no ha existido desde ese día”.
El milagro que había transformado a esta colonia totalmente aislada en las costas que hoy son parte del estado de Massachusetts sin participación alguna en un comercio globalizante no es otro que la institución de la propiedad privada y demuestra que la estructura socialista sin la intervención y la hegemonía opresiva del Estado es rechazada voluntariamente y remplazada por aquella donde cada ser humano es libre de buscar y encontrar la realización de sus sueños y ambiciones. 
Pasemos en la historia al año 1800 y hagamos un pequeño recuento de la empresa acometida por el Sr. Robert Owen en el estado de Indiana de los Estados Unidos. 
Después de la Revolución Francesa hubo un periodo de recogimiento por parte de las fuerzas socialistas durante la hegemonía del Imperio Napoleónico en Europa y surge de nuevo el esfuerzo que esta vez lo lleva a cabo un industrial escocés de nombre Robert Owen.
Robert Owen
Owen nació en Gales (Gran Bretaña) en el año 1771 y comenzó a trabajar desde temprana edad en los hilares ingleses y más tarde se convirtió en gerente de uno de los más importantes de su época en Manchester (1794). En 1800 se traslado a New Lanark (Escocia) donde adquirió e impulso el desarrollo de sus propias fabricas de tejidos.
Con el fin de dar a conocer sus ideales Robert Owen se aventuró en 1816 a pedirle personalmente al Parlamento Inglés que las condiciones existentes en las fabricas fuesen modificadas y propuso la fundación de “Villas de Cooperación” que consistirían en comunidades donde los ciudadanos estarían libres de la competencia, obtendrían auto abastecimiento y sobrepasarían otros males como la ignorancia y la desigualdad económica que siempre habían abatido a los seres humanos. En 1819 el cuerpo legislativo ingles aprobó leyes que contenían algunas de sus ideas laborales.
En 1825 decidió emigrar a los EE.UU. para dedicar todos sus esfuerzos y bienes a fundar una comunidad constituida por miembros totalmente voluntarios en la que se forjaría un “nuevo hombre”.
En la primavera de ese año (1825) Owen ya en los EE.UU. pronunció un discurso en Washington D.C. donde anunció sus planes para “redimir al mundo”. Su audiencia estaba constituía por los miembros del Congreso norteamericano en reunión conjunta, el entonces recién elegido Presidente John Q. Adams, los miembros de la Corte Suprema de los EE.UU. y todos los miembros del gabinete de la nueva administración que comenzaba su mandato.
En este pronunciamiento Owen invitó a todos los que así lo desearan a incorporarse voluntariamente a su acometida de iniciar una nueva comunidad que funcionaria bajo principios “socialistas” en los terrenos que había comprado con sus propios bienes recientemente a una secta comunitaria luterana conocida como los “Rappites” en Indiana y que se llamaría “Nueva Armonía” ubicada en el estado de Indiana, EE.UU.. Owen pudo reunir un grupo de alrededor de 800 miembros que incluía a individuos de gran prestigio en sus profesiones.
Al llegar a Indiana y ya establecido en la nueva comunidad Owen declaró: “He venido a iniciar un nuevo sistema social, a cambiar al existente plagado de ignorancia y avaricia por uno que unirá a sus miembros y reemplazara toda competencia entre ellos. Este nuevo sistema nos llevara a un estado de virtud y felicidad que aunque intentado en el pasado llegara a ser una realidad y será imitado por todas las sociedades y países”.
Anunció de inmediato la Constitución que regiría en “Nueva Armonía”, nombro a un Comité Gobernante Interino y decidió regresar a Inglaterra a ocuparse personalmente de ciertos negocios dejando a su hijo mayor como su representante.
Muchos de los integrantes de la comunidad que habían respondido a su llamado no evidenciaron desde un principio que estarían tan dedicados como Owen a sus ideas sino más bien que habían sido atraídos por la promesa de obtener alimentos y habitaciones gratis. En los pasos iniciales Owen obtuvo la ayuda de W. MacClure, escocés acaudalado residente de Filadelfia, quien contribuyó con sus bienes a financiar el aspecto educacional de la nueva iniciativa social.
Poco después en el periódico de la comunidad llamado “La Gazzete” apareció un reportaje en el que se menciona que las actividades destinadas a la fabricación de productos para consumo interno estaban funcionando muy bien pero solamente “jabón y goma de empaste” se producían en cantidades que sobrepasaban la demanda.
Durante su existencia la nueva comunidad obtenía gratis las medicinas, los alimentos básicos, la educación de 130 niños y entretenimiento que consistía de conciertos ofrecidos sin costo 2 veces por semana.
En mayo de ese año se produjo un cisma dentro de la comunidad y dos nuevos grupos se establecieron fuera del perímetro de la misma con la ayuda de su antiguo socio MacClure, quien se había desviado de los objetivos iniciales asignados al mismo como encargado de la administración educativa de la comunidad hasta entonces.
Estos grupos abandonaron a Owen debido a varias razones, entre ellas las restricciones en cuanto procurar e ingerir bebidas alcohólicas, la intransigencia de Owen de permitirles decidir la forma de las construcciones donde se albergaban y al aislamiento de los niños de la vida familiar dentro del régimen imperante de guarderías.
A pesar de estos acontecimientos y coincidiendo con la fecha del 4 de julio de 1826, Owen dio a conocer su “Declaración de Independencia Mental” expresando: “Les digo que el hombre hasta este momento ha sido un esclavo de una trinidad malvada que ha infligido grandes daños mentales y físicos a toda la raza humana. Me refiero en concreto a la propiedad privada, a la existencia de la religión y la institución del matrimonio”.
Estas palabras no fueron bien acogidas por los comunitarios y ya para esa fecha los campos estaban abandonados, la producción agrícola se encontraba en ruinas, las cercas se habían deteriorado considerablemente y la realidad del fracaso se había hecho evidente.
En Agosto de 1826 los miembros que todavía permanecían en la comunidad acordaron despedir a los administradores, reemplazándolos con un triunvirato y en enero de 1827 Owen no tuvo otra alternativa que parcelar las tierras y venderlas.
De inmediato, pequeñas tiendas privadas abrieron sus puertas y el sistema comunitario desapareció. Ese verano Owen regresó a Inglaterra para no retornar jamás a los EE.UU., no sin antes haber declarado que su empresa había sido un éxito.
Para entonces todos sus hijos habían emigrado a los EE.UU. y permanecieron en Indiana llegando a ser figuras de relieve en dicho estado dentro del sistema económico y social de la libre empresa.
Robert Owen había probado que las condiciones sociales benevolentes dentro de las cuales había intentado formar al “nuevo hombre” en la “Nueva Armonía” no producen “buenas personas” aun cuando estas participen voluntariamente sin la presencia de la fuerza estatal y demostró el error de intentar cambiar la verdadera naturaleza del ser humano.
Se le adjudica a Owen el uso formal de la palabra “socialismo” para designar a esa doctrina, que tapizada por una gama variada de adjetivos, todavía conquista la mente de los pueblos al prometerles que bajo su hegemonía obtendrán la segunda realización del paraíso terrenal. 
La sociedad comunitaria del kibutz israelita
Un kibutz es una comunidad colectiva en Israel tradicionalmente basada en la agricultura, aunque estas han sido reemplazadas por plantas industriales y empresas técnicas en los últimos años.
El kibutz es una forma de vida comunal que combina el socialismo y el sionismo: el deseo de crear el Estado judío en la Palestina y regresar a la tierra y su cultivo.
Kibutz
Los kibbutzim no representan un escape de la sociedad, sino que fueron pioneros en la “conquista” de la Palestina por los judíos. Los miembros de los kibbutzim jugaron un papel de “colonizadores” del territorio palestino al fundarse el Estado de Israel.
Ha habido varias olas de inmigración judía desde 1880 que se constituyeron como colonias agrícolas en Israel organizadas como cooperativas socialistas.
En 1909, Yossef Baratz estableció con 9 hombres y 2 mujeres una comunidad llamada Degania–la cual se convirtió en el primer kibutz–y en su libro “A Village by the Jordan” proclamo en 1956: “Creemos que no debe haber empleados ni patronales en lo absoluto...debe haber un camino mejor”.
Nuevas olas de emigrantes judíos con más experiencia en la agricultura llegaron a la Palestina en la década de 1920 para integrarse en la fundación de nuevos y mayores kibbutzim (el plural de kibutz en hebreo es kibbutzim) con una creencia más firme de que “el socialismo voluntario serviría de modelo al resto del mundo”.
Los kibbutzim experimentaron una mejoría en sus condiciones de vida en los primeras décadas después de la independencia de Israel y en los años 60 habían llegado a tener un acelerado grado de desarrollo. 
El número de kibutz llegó a 270 y contaban con 130.000 personas en su esplendor pero nunca constituyeron más allá del 3 al 5 % de la población israelita. El prestigio político que los kibbutzim disfrutaron en los 60 quedó demostrado en el Parlamento Israelita cuando 15% de sus miembros eran ex miembros de los kibbutzim.
Los primeros kibbutzim tenían en mente algo más que ser simple granjeros en la Palestina. Querían crear una nueva sociedad donde todos eran iguales sin ser “explotados”. Deseaban ser independientes de las patronales y empresarios poseyendo las propiedades en común y que cada miembro produjera de acuerdo a sus habilidades y consumiera para satisfacer justamente sus necesidades.
Sin embargo, los kibbutzim no tenían por objeto imponer sus creencias y practicas socialistas al resto de la población y funcionaron como organizaciones comunitarias dentro de un medio ambiente de propiedad privada en el resto de Israel.
En el kibutz, el principio de la igualdad se seguía seriamente y el socialismo se logró en su plenitud: nadie poseía sus propias herramientas, los regalos recibidos de afuera eran entregados a la administración. Se rotaban las obligaciones y trabajos, se compartían las comidas en los comedores comunitarios, sus alberges eran idénticos y los niños eran cuidados en los centros especiales educacionales con poco contacto físico con los padres.
Para inculcar el espíritu comunitario, las comidas se servían en mesas donde los esposos no se sentaban juntos y algunos utensilios de cocina no se permitían pues podía conducir a la reunión de los esposos.
Los miembros de los kibbutzim no poseían cuentas de banco propias y raramente tenían contacto con el dinero y los medios eran distribuidos equitativamente. Las compras en las cantinas debían ser aprobadas por el comité a cargo.
Los miembros participaban en asambleas generales semanales en donde cada uno podía intervenir. Las decisiones más primordiales de cada kibutz se aprobaban por consenso o mediante el voto, a menudo con escasas audiencias, mientras que las actividades de “a diario” eran señaladas por los dirigentes y anunciadas en tablillas colocadas en los comedores comunitarios.
Acompañaban a estas asambleas extensos comentarios acerca de ciertos elementos calificados como “parásitos” quienes abusaban de la propiedad comunitaria y no se esforzaban en sus obligaciones laborales.
Uno de los temores más debatidos en los kibbutzim era el nacimiento de un niño(a) y el ineterrogante que surgía era el de ¿quién estaría a cargo de este nuevo miembro a partir de su nacimiento?.
Kibutz - Guardería infantil
La respuesta en general fue que pertenecía a todos y algunas mujeres amamantaban a los neonatos sin ser sus propios hijos.
En la década de 1920, los kibbutzim iniciaron un proyecto conocido como “Las Sociedades de los Niños” donde enfermeros y maestros funcionarían como mejores crianderos que los propios padres. Los padres no podían acostar a sus hijos y por lo general no los veían por periodos extensos, excepto de forma casual.
Creyeron que de esta manera librarían a las madres de lo que se le llamó la “tragedia biológica” de dedicar horas a educar a sus proles y así podrían estar libres para cumplir con las obligaciones laborales o disfrutar de periodos de esparcimiento.
Esto era de gran prioridad, ya que el número de mujeres en los kibbutziim era superior al de los hombres en la mayoría de los casos.
Platón en su obra “La Republica” subraya que un factor contribuyente al socialismo es mantener a los hijos separados de los padres ya que la “familia” contribuye a querellas que surgen de ser propietarios y de tener lazos familiares.
Sin embargo, las mujeres ya nacidas y/o criadas en los kibbutzim eran reacias a participar en las obligaciones impuestas por las “Sociedades de los Niños” y pusieron fin a las mismas.
Algunos de los jóvenes producto de este experimento expresaron más tarde: “dándonos de mamar cada cuatro horas y pudiendo llorar para que se desarrollaran nuestro pulmones, crecimos sin esa seguridad vital que se necesita para la supervivencia....fuimos educados para que fuéramos iguales...pero éramos realmente diferentes... Al llegar la noche los adultos apagaban las luces y se marchaban. Y uno sabia que se orinaría en la cama ya que teníamos miedo de ir solos al cuarto de aseo” (Gavron Daniel “The Kibbutz: Awakening from Utopia”. Rowman & Littlefield, Lanham 2000).
Uno de los ejemplos más radicales para eliminar desde una edad temprana la idea de la posesión de bienes propios fue la de los kibbutzim. En estas comunas los niños no tenían nada de su propiedad incluida la ropa interior.
Algunos autores como Spin, Batleheim y Baizerran han investigado el impacto psicológico de la vida comunitaria de los kibbutzim y han concluido que los niños y jóvenes en estas comunidades tuvieron grandes dificultades en establecer amistades, lograr madurez en las relaciones intimas y en vínculos que conllevan al matrimonio y a la formación de familias.
Estas capacidades se calificaban como “sentimientos egoístas”. No podían enamorarse porque se les había enseñado que este sentimiento implica “posesión”. No debían ser poetas porque la poesía era algo que solo “unas personas” disfrutarían. No hay duda que fueron excelentes militares ya que se sacrificaban por el “bien común”.
Para esta época, la tercera generación de los kibbutzim comenzó el éxodo de la vida comunitaria.
En los kibbutzim las relaciones padres/hijos fueron mancilladas de ex-profeso y la educación escolar se llevaba a cabo con el propósito de inculcar desde bien joven los principios socialistas.
La rebelión contra la educación comunitaria de los niños fue una de las principales causas del fracaso de los kibbutzim como experimento socialista.
Muchos de los niños nacidos y criados en los kibbutzim no quisieron que sus propios hijos siguieran la tradición educacional del pasado.
Este cambio en la actividad y el pensamiento produjo modificaciones en la construcción de viviendas y su distribución, la desaparición de comedores populares y el surgimiento de pequeñas bodegas dentro de los recintos de los kibbutzim.
Este cambio trajo también un resurgimiento del individualismo contrario a los más básicos principios socialistas de los kibbutzim.
A medida que nuevas generaciones nacieron y crecieron, los kibbutzim experimentaron cambios en la organización y cultura y la identificación de sus nuevos miembros con sus propósitos y fines originales fueron a menos.
La época de gloria de los kibbutzim fueron los años 80, aunque en 1977 Menachem Begin fue elegido Primer Ministro de Israel y puso coto a la política del Partido Laboral Israelita desde la fundación de este como Estado judío de subvencionar a los kibbutzim. Begin suspendió la ayuda económica estatal y los contratos gubernamentales con estas instituciones colectivas.
En el periodo de los 80 se vio un despunte de la inflación en Israel y los kibbutzim se vieron en la necesidad de gestionar prestamos que más tarde no podrían pagar como consecuencia de inversiones no rentables en el mercado de valores, que naturalmente era un campo sobre el que carecían de experiencia.
La situación económica en Israel de los 80 contribuyó a la insolvencia de los kibbutzim, pero para entonces el país ya no tenía que depender de ellos para su desarrollo y seguridad como lo había hecho en décadas anteriores.
En la misma década se produce otro cambio en los kibuutzim: se instituye el bono monetario individual que podía ser utilizado en la satisfacción de los deseos individuales de sus miembros.
Había comenzado el cambio hacia la existencia de la propiedad privada.
Algunos de sus miembros comenzaron a trabajar por su propia cuenta (cuentapropistas) fuera de los kibbutzim, lo que los puso en contacto con el mundo de la iniciativa privada.
Estas actividades acentuaron las diferencias que existían entre la individualidad y el colectivismo de los kibbutzim, afectando directamente el incentivo al trabajo comunitario-.
Factores económicos externos a los kibbutzim forzaron a que los dirigentes tuvieran que remunerar a los miembros de los kibbutzim por horas prolongadas de trabajo y más tarde muchos de los servicios y bienes fueron paulatinamente privatizados llegando algunos a borrar de sus rótulos la palabra “kibbutzim”.
Aquellos que dejaban la vida comunal eran por lo general los miembros más productivos y para conservar cierta fuerza laboral los dirigentes tuvieron que contratar trabajadores sin vínculos a los kibbutzim y establecer diferentes tarifas de salarios de acuerdo al nivel de trabajo.
Los miembros de los kibutzim también descubrieron con el tiempo que la autosuficiencia económica era imposible en las actividades agrícolas y en la inversión de capital, y en la actualidad se han visto en la necesidad de asalariar a palestinos como fuerza laboral y los kibbutzim están involucrados en actividades comerciales de índole turística y de servicios.
Después de varias décadas de socialismo voluntario, los kibbutzim están abandonando los principios socialistas y han iniciado proyectos capitalistas para lograr ciento éxito económico al fomentar más la industria que la agricultura y permitir que los esfuerzos empresariales privados fomenten la creación de factorías, hoteles, centros turísticos y comerciales.
En abril de 2001, el periódico Jerusalem Post reportó que uno de los kibbutzim en el centro del país se desmantelaba para convertirse en una comunidad donde cada miembro fuese dueño de su vivienda y poseyese acciones de la factoría, mientras vendían sus tierras para pagar la deuda comunitaria.
Hotel de un kibutz
Hotel de un kibutz
Un miembro ya anciano del kibbutz Kinneset expresó: “Tratamos de cambiar la naturaleza humana y crear un nuevo ser humano. Para mi pesar, el kibutz no tuvo ningún éxito en esa campaña”.
Arthurdale
La cuarta y última instancia en establecer voluntariamente una sociedad socialista, aunque bajo los auspicios del Estado, fue Arthurdale en el condado de Preston en el Estado de la Virginia Occidental ( West Virginia ) en los EE.UU..
Arthurdale 
La situación económica en el noroeste del estado de West Virginia en los Estados Unidos había sufrido un gran reverso en 1932. Esta zona de Norteamérica había sido un gigantesco centro de la minería carbonífera que en el año 1921 contaba con 37 minas en manos de 33 compañías en un territorio de 5 millas conocido como Scotts Run.
En 1932 el precio del carbón en los mercados sufrió los efectos combinados del fin de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión del 29, produciéndose el cierre de estas minas y despidos laborales que empobrecieron a los mineros y sus familias, lo que coincidió con el hecho de que las agencias estatales y entidades religiosas no contaban con los recursos necesarios para aliviar las nuevas condiciones económicas prevalentes.
En 1933, a la Sra. Lorena Hickok, amiga intima de la Primera Dama Eleonor Roosevelt, se le encomendó realizar una gira por Morgantown en el noroeste de West Virginia y el resto de los Apalaches y observar de cerca las condiciones de vida de los mineros afectados por los cambios que había sufrido la industria del carbón.
Al finalizar tal periplo, esta Sra. informó a la Primera Dama que las condiciones de vida existentes “no hubieran sido recomendadas ni para los cerdos” y que podrían acarrear graves consecuencias sociales más adelante.
Como resultado de esta impresión alarmante de la Sra. Hickok, la esposa del presidente se trasladó a la región en agosto de 1933 para ver personalmente la situación imperante.
Después de dos semanas, la Sra. Roosevelt anuncio la creación de la primera comunidad planificada por el Estado americano compuesta de mineros desplazados del campo Scotts Run. Este proyecto gubernamental fue asignado al Ministerio del Interior con el nombre de Arthurdale, siendo el Sr. Harold Ickes quien ocupaba tal cartera estatal.
En 1934 Arthurdale fue la primera de muchas otras comunidades similares previstas por la administración de Franklin D. Rooselvet. (FDR). Otras fueron Pendelea Homestead en Carolina del Norte y Austin Homestead en Minnesota.
El objetivo teórico de tal comunidad era congregar trabajadores agrícolas y mineros del carbón de escasos medios en un medio ambiente rural donde pudieran permanecer empleados y auto abastecerse económicamente.
La Sra. Rooselvet asumió la planificación e implementación de Arthurdale como algo personal y actuando como “encargada” ordenó que las construcciones de casas y edificios de la comunidad cumpliesen con las últimas medidas en materia de construcción, se atrajeran industrias y se vigilara que los gastos no excedieran el presupuesto asignado a tal empresa por el Estado.
Ni corta ni perezosa la Sra. Roosevelt envió una carta al senador republicano George Norris en la que solicitaba la adquisición de 1.000 acres en el estado de West Virginia que pertenecían a un ciudadano cuyo nombre era Richard Arthur, que no había podido pagar los impuestos sobre su finca. La Primera Dama había asegurado que esta inversión no sería sufragada por los contribuyentes, sino que se pagaría por sí misma en el corto plazo.
Poco más tarde era obvio que esta franja de tierra no satisfacía las condiciones para ser habitada en la forma masiva como había sido planeada por los burócratas gubernamentales, debido a las características porosas del subsuelo y las dificultades de proveer el suministro de agua potable a dicha zona.
Tienda
Tienda de la Cooperativa Arthurdale
Como otros programas gubernamentales, este se inició precipitadamente con la compra de 50 casas de verano prefabricadas, totalmente inadecuadas para el clima de West Virginia y sin las dimensiones apropiadas para que cupieran dentro de las zapatas que ya se habían construido. Por lo tanto una serie de arquitectos fueron traídos desde New York para que rehicieran las casas y las acomodaran al clima de la región y a las dimensiones apropiadas, lo cual atrasó el proyecto unos 6 meses.
El interior de la casas se amuebló de una manera lujosa, flores fueron traídas para adornar los jardines y pozos de agua fueron fabricados a un costo que malamente la nación americana podía solventar durante los años que siguieron a la depresión del 29. El Ministro del Interior Ickes hizo referencia a este gasto al comentar: “Hemos gastado dinero en Arthurdale como marineros embriagados”.
A mediados de 1934, los primeros “colonizadores” se habían establecido y más tarde Arthurdale llegó a ser una comunidad de 165 casas. El costo original calculado por la Primera Dama había sido de 2.000 dólares por unidad, pero el costo final llegó a ser de 16.625 dólares cada una. Indiscutiblemente, el presupuesto para instituir esta comunidad planificada había sido sobrepasado de una manera extraordinaria pero ningún funcionario que había participado en la evaluación inicial fue despedido y el proyecto continúo a toda marcha.
A pesar de todo la Sra. Rooselvet consideró a Arthurdale un experimento social que marcaria los inicios de un nuevo tipo de vida donde se forjaría el “nuevo hombre americano”.
Los “colonizadores” de Arthurdale habían sido convertidos de una manera imperceptible en miembros del sistema benefactor estatal, llegando al punto de llevar al ómnibus escolar para que fuese reparado en el taller de la Casa Blanca situado a 200 millas, antes que intentar su arreglo en Arthurdale.
Arthurdale 3 
Otra vista de Arthurdale
Este experimento social partía del concepto de integrar la familia, el trabajo y la comunidad que había sido manifestado por M.L. Wilson, un economista agrario que encabezó la “División de Colonias Subsidiadas” creada por FDR en 1933.
El propósito de estas “colonias” subsidiadas era combinar en un solo programa la descentralización industrial, la relocalización de la fuerza laboral y lograr la agricultura de sustento para balancear las vidas rurales y urbanas, lo cual brindaría las ventajas de una nueva estructura de civilización.
En cada colonia cientos de familias dispondrían de financiamiento para adquirir casas nuevas con suficiente tierra (5 acres) para actividades agrícolas localizadas alrededor de plantas industriales donde sus miembros podrían ser empleados. Una perfecta combinación de vida rural y urbana que sería un ejemplo para su diversificación más tarde en todo los Estados Unidos.
El objeto central de las “colonias subsidiadas” es la cooperación– crear cooperativas entre los “colonizadores” para lograr la formación de unidades sociales y económicas que menoscabaran el individualismo-.
Estas ideas dieron a los estadounidenses de la época la oportunidad de creer en la iniciativa empresarial mientras eran reclutados en un sistema benefactor estatal que regularía sus futuros.
En junio de 1934 las primeras 50 familias se trasladaron a sus nuevas residencias en Arthurdale. Sus actividades diarias fueron organizadas por los dirigentes administrativos gubernamentales para unificar la ideología comunitaria con la del pionero colonizador y lograr el propósito anunciado por la Sra. Roosevelt: “Hay que ensenarles a los colonizadores como vivir”.
Las labores de los pioneros fueron asignadas de acuerdo al sexo donde los hombres se dedicaron principalmente a las labores agrícolas, mientras las mujeres se ocupaban de preparar las comidas de las escuelas, envasar productos de conservas alimenticias y acudir a clases para aprender a tejer.
Para dirigir la educación de los niños, la Sra. Roosevelt eligió a la pedagoga Elsie Ripley Clapp quien había sido discípula y asistente de John Dewey en la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York.
En Arthurdale la Sra. Clapp implementó un sistema de enseñanza que “cumplía una función social” siguiendo las orientaciones de Dewey.
Este sistema consistía de un plan de estudios que interpreta a las actividades y necesidades comunitarias como el laboratorio donde los alumnos adquieren sus experiencias y conocimientos educacionales. Los problemas de la vida corriente son los que proveen la currícula, en lugar de los tradicionales tópicos escolares.
La Sra. Clapp intentó iniciar la enseñanza de niños a partir de la edad de 2 años, así como reeducar a los padres en todos los aspectos de la crianza de éstos. Según ella Estas intenciones se lograrían: “al extraer impedimentos físicos y mentales y remplazarlos con nuevas actitudes que los ayudarían”.
Muchos de los estudiantes en Arthurdale se convirtieron en profesionales, aunque algunos tuvieron dificultades el lograr un nivel universitario pues la enseñanza secundaria en Arthurdale no había sido reconocida y acreditada legalmente por el estado de West Virginia.
La organización de la enseñanza en Arthurdale era tal que los participes carecían de una idea clara de su progreso y no podían saber con certeza el nivel qué habían alcanzado en un momento dado. Esta incertidumbre esta agudizada por la gran variedad de cursos disponibles sin una currícula concordante con una enseñanza secundaria unificada.
Una vez que el sistema educacional fue inaugurado y establecido algunas de las familias de Arthurdale decidieron no enviar sus hijos a las escuelas de Ms. Clapp y los matricularon en el sistema educativo de Masontown (pueblo adyacente a Arthurdale ).
Sin embargo, hoy en día muchos de los antiguos alumnos de Arthurdale opinan que la currícula que habían utilizado les había sido beneficiosa.
Mas tarde, poco a poco el plan de estudios fue transformándose y gravitó hacia los de los distritos escolares adyacentes, satisfaciendo así los requisitos necesarios para la acreditación estatal.
Esto sucedió al cambiar los administradores originales y ante la falta de recursos monetarios estatales procedentes de Washington D.C. y el deseo de los padres de que sus hijos acudieran a escuelas que impartieran enseñanzas “tradicionales”.
Aunque la Sra. Roosevelt había logrado que algunas firmas industriales localizaran plantas manufactureras en Arthurdale, tales como General Electric, solo Sterling Faucet permaneció por largo tiempo lo cual limito el número de plazas de trabajo fuera del campo agrícola.
Al mismo tiempo, la mayor parte de las familias en Arthurdale se percató de que no podía subsistir con lo que lograba en sus cultivos y se convirtió en dependiente del sistema benefactor estatal.
A finales de la década de 1930, Arthurdale había perdido el apoyo financiero de Washington DC y la Sra. Roosevelt no había logrado el sostén político para prolongar la existencia del proyecto que tanto había anhelado. En 1941 Arthurdale fue privatizado totalmente y todas las propiedades estatales fueron vendidas, con pérdida a los “colonizadores”. El experimento de Arthurdale había llegado a su final.
En 1985 se fundó una organización que se ha dedicado a mantener muchas de las construcciones originales de Arthurdale las cuales se pueden visitar hoy día.
En 1961 la Sra. Roosevelt visitó Arthurdale por última vez con el objeto de inaugurar una iglesia presbiterana.
E. Roosevelt - Arthurdale 
Visita de la Sra. E. Roosevelt a la Escuela Secundaria de Arthurdale
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En los kibbutzim asi como en la Nueva Armonía de Owen y los emplazamientos originales de los colonizadores del Mayflower y de Arthurdale, no existió la coerción; sin embargo, una vez que la vida socialista fue experimentada en su plenitud la mayor parte de sus miembros eligieron “democráticamente” abandonarla o abolirla.
Al considerar la reacción de los participes en la organización socialista de vida que existió en las cuatros situaciones presentadas aquí, uno debe indagar lo siguiente referente al socialismo: ¿Cómo una idea tan incongruente con la naturaleza humana ha logrado captar la mente de las masas de una manera tan rápida y efectiva?
¿Cómo esta idea que invoca tantos sentimientos humanos “nobles” ha dado lugar a los regímenes estatales más crueles en la historia de la humanidad?
La gran diferencia entre el individualismo y el socialismo es que el primero permite experimentar con el segundo mientras que el socialismo no da cabida a aquellos que prefieren vivir dentro del marco de la libre iniciativa personal.
“Si el socialismo va en contra de la naturaleza humana, nosotros cambiaremos la naturaleza humana” dice un slogan marxista. Muchos seres humanos creen que es indigno robar, asesinar o torturar para su propio beneficio pero es una virtud hacerlo en bien de los demás. Nos dicen los socialistas: no puede recurrir a la brutalidad para su provecho, pero siga adelante si es necesario para “ayudar” a los demás. Quizás la opinión más repugnante que uno oye a veces en boca de intelectuales socialistas sea: “Seguro, Stalin asesinó a millones pero es justificable porque fue en beneficio de las masas”.
Jamás consideré a los socialistas como “sinceros aunque equivocados idealistas”. El propósito de esclavizar a algunos seres humanos para el bien de otros no es un ideal. La brutalidad no es idealista y no importa cuáles son sus propósitos. Nunca digamos que el anhelo de “hacer bien” por la fuerza es un buen motivo. Ni el deseo del poder absoluto ni el atropello contra los semejantes son buenos motivos.
Sospechemos siempre de aquellos que a través del socialismo nos prometen el paraíso en la tierra y nos quieren conducir hacia el “mar de la felicidad”.
Las utopías imaginarias de Platón, Tomas Moore y demás socialistas tienen que contar con la coerción para perpetuar sus fines pues aun por los medios voluntarios y pacíficos el socialismo ha sido un fracaso ya que de una u otra forma nos lleva de una manera inexorable a la miseria total.
FIN
Bibliografía
• “Día de Dar Gracias: Oda a la Propiedad Privada” por Ricardo E. Calvo MD PhD, Revista Electrónica Guaracabuya, Noviembre 2007.
• “Heaven on Earth: The Rise and Fall of Socialism” por Joshua Muravchik., Encounter Books., 2002. • “Kibbutz” en enciclopedia electrónica Wikipedia (ingles)
• “The Kibbutz: Awakening from Utopia” por Gavron, D., Rowman & Littlefield, Lanhan, 2000.
• “The Children of the Dream” por Bettelheim, B., Simon & Schuster., 2000.
• “Pay-as-you Go Kibbutzim” en el Wall Street Journal, Mayo 26 2005, pp B1-B2.
• “The Peculiar History of Arthurdale” por C.J. Maloney Agosto 2007., Mises Daily em www.mises.org.
“Back to the Land :  Arthurdale, FDR’s New Deal and the Costs o Economic Planning”  por C.J.Maloney, John Wiley & Sons 2011
• “Constructing Ideal Families in Ideal Communities: The Case of Arthurdale, West Virginia” por Stuart Patterson, Institute of Liberal Arts, Emory University, Working Paper 12, April 2002.
• “Participants in the Arthurdale Community School’s Experiment in Progressive Education From the Years 1934 – 1938 Recount Their Experiences” por Mary Wuenstel Ed. D., Duquesne University, Pittsburgh, Pa 2002.